Consejos para fotografiar la Semana Santa

Consejos para fotografiar la Semana Santa
Facebook Twitter Flipboard E-mail

Estamos en Semana Santa. Unas fechas que son, fotográficamente hablando, una gran oportunidad para algunos, y una enorme fuente de frustración para otros. ¿Por qué? La oportunidad está clara, por las procesiones en las calles y el enorme movimiento en muchas ciudades. La frustración, sin embargo, viene porque precisamente en estas fechas muchos descubren que no consiguen hacer fotos buenas con su cámara, por buena que sea. Entre el agobio en las calles, el cansancio, y los problemas con la luz, no es fácil defenderse con la cámara.

Pensando precisamente en todas estas cosas, aquí va una serie de consejos para hacer fotos en Semana Santa, orientados sobre todo a las escenas nocturnas, con escasa luz, donde es más difícil hacer buenas fotos:

1. Olvídate de los modos automáticos.

Si existe un momento para dejar a un lado los modos automáticos de tu cámara, éste es. Por desgracia, las cámaras no suelen tener ningún modo automático que funcione decentemente al fotografiar sujetos en movimiento en situaciones de muy poca luz. Es, sin duda, el momento para poner a prueba el modo manual, o de prioridad a la apertura de diafragma (Av).

Cuando hay mucha luz, lo difícil es tener una foto movida. Sin embargo, cuando hay poca luz, nos toca esforzarnos al máximo. Para empezar, desempolva el manual de instrucciones de tu cámara y aprende a modificar la sensibilidad ISO, la velocidad de obturación y la apertura del diafragma.

2. Disminuye la velocidad.

Cuando estés haciendo fotografías con poca luz, es vital que dispares con el diafragma bien abierto, para que pueda captar la escasa luz que hay. Además, y por tratarse en este caso de un tipo de fotografía en el que lo fotografiado no se mueve rápidamente, habrá que disparar con la velocidad más lenta que nos podamos permitir.

Sin embargo, no podemos olvidar que si disminuimos mucho la velocidad de obturación, nuestras fotos pueden quedar movidas. ¿Cómo lo evitamos? Disparando a una velocidad igual o superior al inverso de la focal, y sujetando nuestra cámara con firmeza. Para entendernos, podríamos decir que si disparas con una focal angular debes usar aproximadamente 1/25 de velocidad, y si disparas a una focal media, 1/80. Si tu objetivo o cámara están estabilizados podrías disminuir estas velocidades a 1/10 o 1/25 respectivamente, o más, dependiendo de tu pulso, del tipo de estabilizador, y de lo que quieras arriesgar.

3. Sube la ISO, sin miedo.

En fotografía digital existe un miedo irracionalmente absurdo al ruido, ese grano que quita nitidez a nuestras tomas. Si tienes una compacta, posiblemente su software interno ya estropea sólo cualquier fotografía tomada con ISO alto con la excusa de reducir el ruido. Si usas una réflex, cuentas con una gran ventaja, por no sufrir estos agresivos procesados internos, y por permitir aumentar los valores de sensibilidad.

Es mejor una foto con ruido por una ISO alta, que una foto trepidada por una velocidad baja. También es mejor una foto con ruido que no tener esa foto. Convencéos de ello. Si usas una réflex digital algo antigua puedes subir la ISO sin miedo hasta 800. Si tu réflex tiene menos de dos o tres años, puedes usar la ISO 1600 sin problema, seguramente. Y si tu réflex tiene un sensor de formato completo, aún más. Con estos el ruido no será un problema realmente molesto en impresiones menores de 20×30cm, y aún menos para su visión en un ordenador.

Si escasea la luz, una ISO alta te permitirá ganar algo de luz, y te podrás permitir disparar a velocidades suficientes para conseguir una imagen libre de trepidación.

Chema Concellón

4. Acércate, acércate, acércate.

Si hay poca luz, debes convencerte de que no podrás hacer fotografías si no estás cerca. Estando cerca podrás disparar a una velocidad menor sin miedo a la trepidación, y usar un objetivo en su máxima apertura.

5. Selecciona bien tu equipo.

Si pretendes seguir varias procesiones, tendrás que estar varias horas caminando por la calle. Llevar la mochila llena de objetivos puede ser polivalente, pero también es terriblemente incómodo. Para el día puedes usar los objetivos que te resulten más cómodos, pero para hacer fotos de noche debes priorizar los objetivos luminosos o estabilizados, y sobre todo los angulares, que aunque no sean luminosos te permitirán disparar a bajas velocidades.

6. Evita usar el flash.

El flash aporta luz, pero con una estética poco agradable. La luz que proyecta el flash integrado en tu cámara es frontal, dura, y muy mal repartida entre el fondo y el primer plano. Un flash externo mejora estos problemas en algo, pero tampoco es la panacea.

Yo te recomendaría evitar el flash en todo caso, exceptuando aquellos momentos en que te quieras asegurar una foto de algún motivo como recuerdo, y aquellos momentos en que ni bajando la velocidad, abriendo diafragma y subiendo la ISO a los niveles máximos consigues una exposición decente. En ese caso, y si decides usar el flash, te recomiendo que lo hagas con la cámara en modo manual, a una velocidad de 1/30 o 1/60, y una ISO medianamente elevada (de 400 o 800), suficiente para que el fondo no quede muy subexpuesto en relación al primer plano. El resultado no será perfecto, pero sí mucho mejor al que conseguirías usando el flash con un modo automático.

7. Si es necesario, enfoca manualmente.

Cuando hay poca luz, y en algunas procesiones hay realmente muy poca luz, a la cámara le cuesta mucho más enfocar. En esos momentos lo mejor puede ser activar el enfoque manual en el objetivo y enfocar a ojo, o calculando la distancia al motivo. Muchas cámaras, incluso con el enfoque en modo manual, son capaces de confirmar con una luz o un pitido, cuándo un sujeto está bien enfocado.

Chema Concellón

8. Conoce los recorridos.

En cualquier guía de Semana Santa puedes consultar el recorrido y los horarios de todas las procesiones. Gracias a esto podrás anticiparte a los lugares clave, con un fondo especialmente atractivo, donde poder hacer mejores fotos. Si alcanzas una procesión cuando ya está pasando por el punto en que querías verla, posiblemente no alcances a ver prácticamente nada, perdiendo cualquier opción de hacer fotos interesantes.

9. Trata de conseguir estar en primera fila.

Estar en primera fila al ver una procesión es vital. No sólo no tendrás a nadie tapándote, sino que además, en los momentos en que la procesión se detiene, podrás aprovechar para tomar alguna fotografía desde cerca de los penitentes, o desde el mismo centro de la calzada por donde pasan. Eso sí, no abuses de esa condición. Quedarte más rato del debido en esa posición puede molestar a otros espectadores, e incomodar a la cofradía. Ante todo, respeto.

Si en algún momento haces esto para poder hacer alguna fotografía del paso, la Cruz de Guía, o algún penitente, trata también de evitar molestar a otros fotógrafos. Posiblemente no seas el único que quiera hacer esa foto y, mientras tú estés ahí, otros no podrán conseguir la foto que buscan.

María Benítez Montero

10. El paso no lo es todo.

La procesión, además de los pasos, son también las personas que la integran. Trata de no perderte algunos detalles importantes: los penitentes descalzos, los rosarios y guantes de las mantillas, las velas, los niños del incienso, los costaleros y los que les ayudan, o los músicos. Hablo desde la experiencia de la Semana Santa en Granada, pero en cualquier ciudad debe haber detalles que convierten a sus procesiones en especiales.

Por otra parte, ni siquiera la procesión lo es todo. ¿Qué mejor momento que la Semana Santa para hacer fotografía callejera?. En estos días las calles están llenas de gente, con escenas curiosas y diferentes a lo habitual. Además, la gente está más abierta a ser fotografiada en estos momentos, en que mucha gente lleva una cámara colgando del cuello, y en que saben que participan en un evento muy fotogénico. Es como si, por arte de magia, nadie reparase en que estás haciendo fotografías de todo lo que ves con tu cámara. Con un angular medio, paciencia, y buen ojo fotográfico, podrás captar montones de momentos especiales.

11. No descartes usar el trípode.

Personalmente, ni soy muy amigo de usar trípode, ni creo que en medio de todo el movimiento de gente que hay en una procesión se pueda montar un trípode como si nada. Sin embargo, sí reconozco que hay algunas fotos que sólo se pueden hacer con trípode. Si tienes acceso a posiciones algo alejadas, o elevadas, puedes aprovechar el trípode para capturar en exposiciones medianamente largas, de algunos segundos, la procesión en medio de la calle. ¿Cuándo? En esos momentos en que la procesión se detiene y los costaleros descansan.

Fotografías | |maria|, Chema Concellón (2 fotos) y María Benítez Montero

Comentarios cerrados
Inicio