La insoportable obligación de triunfar como fotógrafo

La insoportable obligación de triunfar como fotógrafo

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Hoy tengo el día guerrero. Y voy a hablar de uno de los grandes problemas de la fotografía actual, de la confusión de los alumnos sobre cómo hay que trabajar, el insólito hecho de creer, al terminar un curso o un taller, que hay que triunfar en este mundo.

Ser fotógrafo no es fácil. No consiste solo en dar un botón. No es simplemente un dominio exquisito de la técnica para apostar todo a ella. No es el maldito concepto que nos invade desde la escuela de los Becher. No es la mejor cámara ni el objetivo más luminoso. No es triunfar en las galerías... La fotografía es todo esto y mucho más. Resumirlo a un solo aspecto es banalizar algo tan completo como hacer un disparo.

La buena fotografía es la suma de muchas cosas. Es esfuerzo, dedicación, formación continua y no cansarse nunca de mirar. Con el paso del tiempo encontraremos nuestro estilo. Solo con trabajo. Es así de sencillo. No hay otro camino, salvo el que pregonan algunos agoreros actuales que piden inmediatez, pues viven en la cultura del fast food.

Hay que hacer un libro si quieres triunfar

Hoy parece que no eres nadie si no haces un fotolibro. Ya. Inmediatamente. Mientras asimilas lo que te han podido contar tus profesores. Y si no lo haces bien, no ganarás premio alguno y morirás en el olvido pues ya habrá empezado el siguiente curso, donde gente más joven que tú tienen un concepto en la mente que solo necesitan volcar con el abc que aprenderán en apenas nueve meses de lecciones prácticas y fiestas. Eso si cae en gracia en el entorno adecuado, mientras mira con desdén a aquel que no lo consiguió.

Esa es la sensación que recorre hoy por los mundos de la fotografía, un universo dentro de otro. El éxito tiene que venir ya. No hay que dejar reposar al joven guerrero que quiere comerse el mundo porque enseguida llegará un nuevo ejército con un general, una odalisca o una amazonas de sonrisa etrusca que lo matarán si no ha conseguido los objetivos planeados para él. En el circo romano puedes ser dios pero siempre llegará un gladiador más fuerte que tú.

Triunfarii @ferfoto

Ya no hay tiempo para asimilar. Los fotógrafos de antaño, los que ahora recogen los frutos de años de esfuerzo, los que desdeñaban la intelectualidad vacua que ahora se ha convertido en referente, encuentran en los talleres y seminarios a jóvenes fotógrafos que quieren ya las mieles del éxito que a ellos les costó tanto recolectar.

Ahora no eres nadie si no haces un libro en tu primer año. Si no ganas ningún premio. Y llegan las frustraciones y los abandonos. Algunos autores triunfan y llegan a ganar premios que en principio son para toda una carrera. Parece que con seis años es suficiente... Un mensaje a todas luces equivocado pero propio de los años que corren... Con buenos padrinos parece que todo vale...

La cruda realidad del autor novel

Pero muchos van cayendo por el camino. Esa es la parte triste del éxito repentino. De la especie de 'Operación Triunfo' que impera en algunas escuelas de fotografía. Muchos, la mayoría de los que tuvieron una gran idea, se quedaron ahí. Tocaron la gloria con la punta de los dedos pero fueron incapaces de mantenerse.

La historia me recuerda demasiado a lo que cuenta Scorsese en 'Historias de Nueva York'. Solo los genios triunfan, y son pocos. Los aspirantes son víctimas de su ego y a veces encuentran malos consejos. O interpretan lo que quieren oír. Que son únicos e irrepetibles por tres fotos que han hecho. En las escuelas siempre circula la historia de un alumno que se creía inmortal. Y puede que lo fuera. En apenas seis meses consiguió hacer una editorial para una importante revista. Tuvo el descaro de hacer solo diez fotografías. Estaba seguro de sí mismo después de gastar solo una cámara y unas suelas de zapato. Sobra decir que fueron, por ser claro, una mierda. Y no volvió a pisar un estudio.

Con los fotolibros pasa exactamente lo mismo. Sería bueno hacer un estudio y ver cuántos han logrado una carrera después de publicar en su primer año un libro favorecido por la crítica. Y cuántos de los que se estudian ahora en las escuelas tardaron más de diez años en conseguir publicar uno... De los primeros hay pocos, muy pocos (¿¿¿Cristina de Middel???). De los segundos Cristina García Rodero, Castro Prieto, Navia, Isabel Muñoz, Ramón Masats... por citar solo a unos pocos autores españoles.

La fotografía no es flor de un día

Desde luego cualquiera con una cámara puede hacer lo que quiera. Faltaría más. Pero la fotografía es una carrera de fondo. No tiene nada que ver con los 100 m que quizás causan más admiración en los espectadores por la puesta en escena y el fanfarroneo de sus grandes estrellas. Es una camino solitario, acompañado de días de vino y rosas. En algún momento llegará el reconocimiento, si es que tiene que llegar. Tampoco pasaría nada, si os soy sincero.

No tiene sentido hacer un libro si no tienes nada que contar, si no sabes los rudimentos técnicos. No hay que confiar todo a ideas fútiles vestidas de grandeza... El conceptualismo ha hecho mucho daño en la fotografía. Lo importante, como muchas veces nos ha dicho Eduardo Momeñe, es que la imagen sea buena. No tiene que ser explicada. El texto es secundario,si acaso complementario. Nunca primordial para el espectador.

Triunfariii @ferfoto

Hay fotografías que apenas apetece ver. Vestidas de grandilocuencia o de ideas que ya hemos visto otras veces. Hechas con la precipitación propia de las ganas de triunfar más que por el afán de contar. Trabajar así es fruto de una época en la que las cámaras permiten compartir lo visto en apenas unos segundos, sin la intervención del paso del tiempo. En la que lo que cuenta, más que nada, son esos quince minutos de fama que pregonaba uno que ya es recordado en los libros de historia del arte y que tiene legiones de seguidores aún hoy en día.

Qué buenos tiempos aquellos en los que las cosas que llevaban tiempo eran reconocidas como buenas. La fotografía no deja de ser artesanía, arte hecho con las manos. Y eso requiere días, meses, años... A lo mejor es que no entiendo nada y soy un frustrado, ¿quién sabe? Solo digo que los que intentaron volar muy alto cayeron rápido. Y que algunos piensan que con una cerilla serán capaces de iluminar el mundo...

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